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Mostrando entradas con la etiqueta RIBERA DEL DUERO. Mostrar todas las entradas
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sábado, 3 de enero de 2015

CORIMBO 2010. Tinta del país. Ribera del Duero. España.

El grupo riojano Roda elabora en La Horra, una zona elevada de la Ribera del Duero, este vino de capa alta y ribete que muestra juventud, poco evolucionado.
En nariz necesita aireación, por vía de la paciencia o de la decantación.
Muestra un perfil concentrado, con notas de fruta roja, regaliz, mentoladas, algo de cedro, torrefactos.
En boca, tiene un paso relativamente ligero, sabroso, y unos taninos que ya se van domesticando.
Tiene un precio, cercano a los 20 €, que se nos antoja algo elevado para lo que nos ha ofrecido. 
¡Salud!

domingo, 28 de septiembre de 2014

AVAN 2011. Tinta del país. Ribera del Duero. España

Bodegas y Viñedos Juan Manuel Burgos (situada en Fuentelcésped, Burgos) elabora este vino de color tirando a azabache y altísima capa (perfil Ribera del Duero), con ribete violáceo.
En nariz presenta un fondo frutal concentrado (arándanos, frambuesa), acompañado de notas leñosas (cedro, lapicero) aportadas por la crianza de 12 meses en barrica de roble francés.
También encontramos notas de lilas, eucalipto, regaliz, y un fondo mineral interesante (se trata de viñas con una edad media de 40-65 años). 
En boca resulta muy agradable gracias al puntito dulce inicial que prolonga su efecto por la sensación untuosa, densa, glicérica que produce.   Además hay muy buena acidez, porque los 14,5 grados de alcohol están, pero no agreden. Los taninos están bien integrados. Es un vino potente, concentrado, que pide acompañamiento sólido. Un buen crianza de Ribera del Duero. 
Se trata de un vino muy bien tratado: 2.000 kilos por hectárea, sin química, y añadiendo un mínimo de sulfuroso ( 20 miligramos, para un total de 35). La crianza está realizada con esmero, ya que la aportación de la barrica está muy contenida.
Nos parece una alternativa de calidad en un tipo de vino muy representado en comercios y hostelería: los crianzas de Ribera (o Rioja), donde hay muchísima competencia. 
Este tiene un precio algo por encima de la mayoría, poco más de 10€ en "Natural cien por cien", pero  se paga con gusto por lo que ofrece.
¡Salud!

domingo, 22 de diciembre de 2013

12 LINAJES CRIANZA 2009. Tempranillo. Ribera del Duero. España.

Nos vamos a la zona más oriental de la DO Ribera del Duero, a Soria, para probar este vino de vino de color picota y ribete rosáceo. En nariz da aromas a fruta roja y algo de regaliz, con notas frescas de suelo húmedo o sotobosque. La crianza se nota en aromas a tofe o café con leche.
Al probarlo muestra un ligero dulzor inicial, seguido de un paso amable, con unos taninos que no molestan. Un vino que se bebe con facilidad, en la línea de otros crianzas ribereños que pueblan las cartas de restaurantes.
Muchas gracias, Ana.
¡Salud!







sábado, 2 de marzo de 2013

CONDADO DE HAZA RESERVA 2006. Tempranillo. Ribera del Duero. España.

Uno de los grandes nombres del vino español desde hace muchos años es el de Alejandro Fernández. En Vinoencasa don Alejandro nos acompaña casi desde el inicio de la fundación del blog en 2009, y de sus referencias hemos probado el Condado de Haza Crianza, el Pesquera, el Dehesa la Granja y El Vínculo. Hoy traemos otro más, el Reserva 2006 del Condado de Haza, que ha permanecido 22 meses en barrica de roble americano y otros 12 en botella. 

En la copa aparece con una capa media-alta de color picota y ribete rubí, sin evidentes signos de evolución. A la nariz asoman, lo primero, los aromas de la madera de la crianza (cedro) y de las especias (clavo, canela, pimienta... uno no sabe distinguirlas muy bien; es más el olor que nos asalta cuando abrimos el armario donde guardamos las especias en la cocina, todo mezclado). De fondo hay una fruta negra madura que va ganando intensidad a medida que agitamos la copa y pasa el tiempo. Entonces nos aparecen también notas balsámicas mentoladas (after eigth) y de sotobosque (hojarasca, trufa).

En boca se notan mucho, y para bien, los cuatro añitos que ha pasado evolucionando en la botella. Ahora está en su mejor momento, con taninos dulces, buena acidez, paso ligero muy agradable y un retrogusto especiado. La mineralidad se aprecia en forma de un puntito de salinidad en la parte central y delantera de la lengua.

Este vino lo tenemos guardado en nuestra vinoteca desde hace dos años. Si lo hubiéramos abierto cuando llegó a nuestras manos, seguro que no nos habría dado la misma buena impresión. Y así llegamos otra vez al eterno debate de quién debe guardar el vino para que salga en el mejor momento de consumo: el bodeguero, el consumidor... En fin, su precio supera por poco los 30 €.
¡Salud!

miércoles, 21 de noviembre de 2012

EREMUS JOVEN 2011. Tempranillo. Ribera del Duero. España.

Probamos hoy este joven de la Ribera del Duero, con un precioso color remolacha y un borde amoratado que rebosa juventud.
En nariz muestra con intensidad esa característica: notas frutales como la mora se conjuntan con las florales de la violeta y las lilas.

En boca, aunque joven, demuestra su carácter ribereño, con la potencia que le confieren su grado alcohólico, la acidez y la tanicidad procedente de los hollejos. No obstante resulta sabrosísimo, lleno de fruta, dejando un recuerdo muy agradable.
Lo elabora la bodega vallisoletana  Páramo Arroyo, a la que conocimos en la feria Biocultura 2012, ya que sus viñas se tratan  con métodos ecológicos,  y su precio ronda los 7 €.
¡Salud!

viernes, 16 de noviembre de 2012

CARDELA 2009. Tempranillo (85%), cabernet sauvignon y merlot. Ribera del Duero. España.

Hacía tiempo que no paseábamos por la Ribera del Duero, y la ocasión ha sido propiciada por este Cardela 2009, que se viste con una capa ligera en tono picota y ribete aún violáceo.


En nariz apreciamos notas procedentes de la crianza: especias, ligero tostado y café, junto a una fruta roja en sazón.
En boca muestra virtudes como una acidez excelente, que le hace muy fresco, una carga alcohólica contenida que aporta volumen sin restar ligereza, y unos taninos que nos sorprenden para bien, pues están muy suavizados. El vino resulta amable, muy versátil, puesto que vale tanto para  beberlo sin acompañamiento sólido,  como para tapear o directamente comer con él. 
Acudimos a su presentación en sociedad, puesto que en su elaboración ha participado nuestro querido Javier Gila, gran sumiller y mejor persona, que nos comentó algunos detalles sobre su gestación. Se trata de la segunda añada de este vino, que elabora Bodegas Bohórquez en Pesquera de Duero, y que solo hace dos vinos, éste y el "Bohórquez", su vino señero.  Javier, amigo de Javier Bohórquez, se involucró en este proyecto de buscar un ribera más "accesible", alejado un tanto de la idea de vino potente, concentrado, con mucha madera.
Javier Gila (izquierda) y Diego Bohórquez

Aquí se ha buscado algo más sencillo, un vino para disfrutar, placentero; eso sí, sin renunciar a la calidad; es el segundo vino de la bodega por elaboración (crianza de doce meses en roble francés y americano), no por pérdida de calidad. Puede ser una vía interesante para explorar en un momento en el que el mercado nacional no está nada bien.

Nos costó algo menos de 10 € en la vinoteca La carta de vinos, de Madrid, donde tuvo lugar su puesta de largo.
¡Salud! 

lunes, 30 de enero de 2012

TERRIBLE 1 2009. Ribera del Duero. España.

La Tintorería es una excelente vinoteca de Madrid (Paseo del Marqués de Zafra, 35) a la que Vinoencasa va de vez en cuando para aprovisionarse y para dejarse aconsejar por sus dueños Flequi, César y Nacho. Se trata de gente que sabe mucho de vinos y que, además, en su inquietud, está metida en varios proyectos de elaboración en distintas regiones españolas. Flequi ya nos había presentado su Ziries en sus añadas 2008 y 2009 y su Navalegua 2009 que elabora en los Montes de Toledo. Ahora amplían su campo de actuación a dos nuevas regiones, Rueda y Ribera del Duero, con un blanco verdejo y un tinto respectivamente, que presentaron en sociedad con toda originalidad el pasado mes de noviembre en una sala de conciertos madrileña. Nosotros probamos hoy el tinto.
En la copa se muestra con una capa alta color picota-berenjena y ribete amoratado. Una espesa lágrima tinta las paredes. 
En cuanto a los aromas, se presenta con sencillez y franqueza. No es complejo ni muy intenso. Domina la fruta roja (fresa, frambuesa), la flor (violeta) y algo de golosina (gominola). Una parte de este vino se ha criado en barricas viejas durante ocho meses y la otra, en depósito. Por eso no hallamos notas tostadas ni especiadas, lo que se agradece por aquello de variar un poco la archisabida melodía de la mayoría de los tintos.
Al contrario que en el olfato, en boca sí que es intenso. Es muy sabroso. Hay unos taninos estupendos que estimulan las encías sin asomo de astringencias. Es fresco, tiene muy buena acidez y un pelín de amargor final. Todo ello conjugado le confiere a este vino una persistencia en el paladar que lo hace muy largo, a la vez que equilibrado. Es un vino fácil y placentero de beber. Y su acidez compensa ese 14% de alcohol que en otros vinos da una desagradable sensación de ardiente en la lengua.
Curiosa paradoja la del nombre de este vino. Es "terrible" pero no provoca ningún terror, sino que, todo lo contrario, da placer. Creemos que se trata, más bien, de un juego de palabras que quiere hacer alusión a la "tierra" de la que procede y que expresa de forma líquida.
Terrible 1, un vino que está muy bueno y que vale 7.50€ en La Tintorería.
¡Salud!

domingo, 22 de enero de 2012

RIBERA DEL DUERO: ENÓLOGAS POR UN SUEÑO.





Con esta presentación de vinos de Ribera del Duero elaborados por enólogas daba comienzo el pasado 18 de enero el año de catas de la UEC. Mª Antonia Fernández Daza se ocupó de dirigirla. Comenzó haciendo una declaración: ella no es feminista, ni esta cata venía a representar reivindicación feminista alguna. El protagonista es el vino y no las mujeres o los hombres que lo elaboran. Simplemente se trata de una manera original de acercarse a una Denominación ya tan famosa y conocida como Ribera del Duero. No obstante esto, quiso dejar claro que las mujeres sí que han venido a aportar algo positivo a la región y al mundo del vino en general: han traído orden, sistematización, procedimientos a un mundo quizá demasiado inmovilista que se ha regido durante mucho tiempo por la costumbre y la tradición.
Mª Antonia Fernández Daza
En España la mujer no lo ha tenido fácil para entrar a trabajar en la industria del vino, sobre todo en el aspecto técnico, en el de la elaboración. Sus comienzos estuvieron ligados al sector comercial de la exportación. Las bodegas antes no daban mucha importancia a las ventas al exterior y era un terreno que no les importaba dejar en manos de unas mujeres que, además, hablaban más y mejor otros idiomas. Cuando, finalmente, ante el descenso del consumo en el interior, la exportación sí comienza a ser importante, a las mujeres se les abre las puertas del campo técnico.
La D.O. Ribera del Duero cumple ahora 30 años desde su fundación. A pesar del volumen continuamente creciente de ventas (73 millones de botellas en el último ejercicio) no está ahora en el mejor de sus momentos. Apoyados en la reputación, el algunos casos mundial, de unas cuantas marcas de esta Denominación, no cesan de aparecer nuevos vinos que no vienen a aportar nada interesante, salvo el volumen de ventas. En este sentido, es revelador el dato de que de esos 73 millones de botellas, unos dos tercios son vinos jóvenes, los más sencillos. Sí es cierto que han surgido también en los últimos años algunos buenos vinos, pero con un carácter vanguardista que hace muy difícil su identificación con Ribera del Duero. Y así es como aumenta la confusión en un consumidor que no sabe realmente qué es un Ribera, si un vino de esos míticos de más de 100 euros, si el vino joven de alrededor de 5 euros que compra en el hipermercado, o este vino modernísimo que acaba de aparecer y que está tan rico, pero que no le recuerda nada a lo que él identificaba con la región.
En los últimos 20 años la D. O. ha duplicado su extensión. La mitad del viñedo tiene, pues, una edad inferior a esos 20 años. Por eso llama tanto la atención la repetición de mensajes en la publicidad de algunos vinos o en las contraetiquetas de las botellas que hacen hincapié en el hecho de que están elaborados a partir de viñas viejas. En realidad, la calidad con un viñedo de esta edad solo es posible conseguirla limitando la producción. Y algunas bodegas sí lo hacen.
Entre las variedades permitidas, junto a la mayoritaria tempranillo, encontramos, entre las tintas, a la cabernet sauvignon, la merlot y la malbec. De esta última ya apenas quedan unas cepas, y es la tempranillo la que no deja de ganar en extensión. A esto contribuye, sin duda, la obligación que impone la D. O. de que el porcentaje mínimo de tempranillo en el coupage sea del 75%. En esto Ribera se diferencia radicalmente de La Rioja, donde sí es posible elaborar monovarietales de otras variedades como garnacha, graciano o mazuelo. También se permite el cultivo de una uva blanca, la albillo, aunque no para la elaboración de vino blanco bajo la Denominación. Esta variedad es muy característica de Castilla y León, pero hoy se halla en franco retroceso. No ocurre lo mismo en otras regiones españolas, como Madrid, donde sí se está reivindicando.
En cuanto a la cata, los ocho vinos que se nos presentaban pertenecían a las añadas 2008, 2006, 2005 y 2004. Hay que decir que los más jóvenes aún estaban un poco crudos y que les echamos en falta unos cuantos meses (por no decir años) más de botella. La impresión general es que en todos estaba muy presente la madera. Casi siempre una excelente madera, eso sí. Salvo una excepción, todos los demás venían a presentarnos una tempranillo - con algunos porcentajes de cabernet sauvignon en algunos casos - muy bien tratada, de una calidad magnífica, pero disfrazada con un elegantísimo - y carísimo - frac de roble. Bueno, es el signo de los tiempos. 
Ahí va la relación de los vinos que catamos:
VERÓNICA SALGADO CAPRICHO. CRIANZA 2008. Comenzamos con el vino más extraño de los ocho. Nos encontramos con una fruta roja muy intensa (fresa), pero que, al tiempo, nos mostró un olor a medicamento, más exactamente a jarabe con extracto de fresa (Bisolvón). Mª Antonia nos explicó que es una decisión de la enóloga, que es algo que ha buscado y que lo ha conseguido mediante la utilización de una madera especial (no nos aclaró este aspecto) que da esos aromas.
En       boca mostró, como en general le pasó al resto de los de la añada 2008, cierta dureza tánica. No obstante también ofreció fruta, buen paso, y longitud. Se nos antojó un vino que parece querer romper con la imagen de seriedad que acompaña a muchos de los riberas. Su relación calidad-precio también es interesante,  13€, según ponía en el dossier preparado por Daniel.
PROVENTUS 2008. Este vino de la bodega Qumrán presentaba una madera más integrada. Al agitar salían notas de frutos rojos con un fondo balsámico. En boca es agradable y de paso fácil, pero aún necesita algo de botella para pulir unos taninos un poco astringentes. 20€. Resultó el menos expresivo de la cata.

GRAN TÁBULA 2008. El que más nos gustó, por su equilibrio. Con notas de crianza que no acaparaban todo el protagonismo en la nariz, ya que la fruta, una fresa golosita, se asomó con nitidez, y con una boca en donde se apreciaba mayor concentración y cuerpo. Taninos elegantes y pulidos y un posgusto muy largo. 35€.
MARIO 2008. Es el que presentaba un mayor porcentaje de cabernet sauvignon, un 23%. Notas de fresa, frambuesa, caramelo de violeta, pimienta y chocolate. Y tonos verdes, algo herbáceos, en el sabor. Con taninos más suaves y menos longitud que el anterior. 20€.
ABADÍA DE SAN QUIRCE FINCA HELENA 2006. Aromas tostados (tofe) y notas minerales (musgo, salinidad) sobre un fondo de frutos rojos. En boca es carnoso y redondo, con cuerpo y densidad. Está muy equilibrado: se notan los dos años más de permanencia en botella que los anteriores no tenían. Muy bueno, aunque ha de tenerse en cuenta que cuesta unos 45€.  Buena parte de la explicación de este precio reside en que son menos de 3.000 botellas las que integran la producción de este vino.
DEHESA DE LOS CANÓNIGOS RESERVA SOLIDEO 2005. Junto a la tempranillo, lleva en su mezcla  cabernet sauvignon y un 3% de albillo. Pan tostado y bollería (bizcocho, vainilla) destacan por encima de la fruta, algo que está en relación con el tostado medio y medio-alto de las barricas.
En boca está estupendo, con equilibrio y  agradables sensaciones. Es un vino muy maduro, con un excelente final. Para beberlo ya. 40€.
CARMELO RODERO PAGO DE VALTARREÑA 2005. Otro vino de pequeña producción,  5.200 botellas. En nariz sobresalen aromas balsámicos de menta y chocolate (after-eight), junto con una fruta muy madura (confitura de frutos rojos). Resultó el más goloso de los ocho vinos.  Está muy bueno, pero es posible que acabara por empalagarnos si tuviéramos que bebernos algunas copas más. Uno de los asistentes comentó que le parecía un monastrell, lo que nos sugirió algunos interrogantes como si es necesario revestir tanto a un vino ( con esa madera de unas barricas que  deben ser bastante caras) para mostrar la tipicidad del terruño, y también, en cuanto al precio,  si pagaríamos los 35€ que cuesta o los invertiríamos en otros vinos.
VALDUERO 6 AÑOS. RESERVA PREMIUM 2004. Algo cerrado al principio, pero pronto nos dio una interesante nariz, con buena combinación de maderas nobles y frutas maduras, hasta de manzana asada.
En boca se mostró algo secante (quizá por el alcohol, señaló uno de los asistentes), pero con mucha fruta. 
Otro vino con un precio elevado, unos 40€, que puede servir como ejemplo de lo que pudimos probar en esta velada. Vinos bien elaborados, con buena tempranillo, con una madera de calidad muy presente. No van a defraudar, pero hay que tener en cuenta su precio.
¡Salud!

martes, 13 de diciembre de 2011

TINTO VALBUENA 5º AÑO 2006. Tempranillo, cabernet-sauvignon y merlot. Ribera de Duero. España.

Si existe algún nombre mítico en el mundo del vino español, reconocido en el mundo entero, ése es el de Vega Sicilia. Esta bodega, fundada en 1864, elabora el Tinto Valbuena como el vino más joven de la casa, también el más asequible para el consumidor. Es como la puerta de entrada al salón más noble del palacio, que es el famosísimo Único, al que muy pocos pueden acceder.
Se presenta con una capa alta, picota, con ribete rubí. A copa parada destaca, sobre un fondo de fruta roja madura (ciruela, fresa pasada), un claro aroma especiado (vainilla). No es nada intenso, está muy cerrado. Lo hemos decantado y, a pesar de agitar la copa con tiempo y mucha paciencia, se resiste a darnos más. Bastante después, van saliendo notas tostadas, de membrillo y tabaco (caja de puros, tabaco de pipa). Definitivamente, llegamos a la conclusión de que no basta con una simple decantación antes de servirlo en la copa, sino que habría sido necesario dejarlo oxigenándose quizá una hora o más para que se expresara plenamente. Es la inexperiencia. Cuando caiga en nuestras manos otro Tinto Valbuena - o, mejor, un Único - no dudaremos en hacerlo.
En boca la sensación es excelente. Sorprende su tacto denso, su untuosidad y la manera de acariciar a su paso el paladar. Sus taninos son de terciopelo, aunque una ligera astringencia puede indicar que este vino estaría aún mucho más rico con un par de añitos más de botella. La buena acidez que aún ofrece, que le otorga persistencia y lo hace un vino muy largo, nos refuerza en este pensamiento. 
Pero es necesario, ahora que ya hemos descrito todas las placenteras sensaciones que nos dio, tener en cuenta su precio: entre 80 y 90 €. A uno siempre le entra la duda de si este vino está tres o cuatro veces más bueno que otros, que también nos han gustado mucho, pero que valían unos ya respetables 20 o 30 €.
¡Salud!

martes, 1 de noviembre de 2011

FINCA RESALSO 2010. Tinto fino. Ribera del Duero. España.

La bodega Emilio Moro tiene en este vino joven (con cuatro meses de roble francés) su puerta de entrada a la marca.
Y la verdad es que no nos ha invitado a entrar, ya que en nariz destaca la madera, con notas dulces, como de galleta de coco. La fruta aparece con timidez, queda en un segundo plano.
En boca también es protagonista la barrica, con unos taninos marcados que no resultan placenteros en un vino teóricamente joven. Queda algo hueco. Se nota el dulzor inicial y poco más.
Eso sí, a precio de Ribera del Duero. Nos costó 8 euros.
¡Salud!

miércoles, 14 de septiembre de 2011

PRUNO 2009. Tinto fino (90%) y cabernet sauvignon.Ribera del Duero. España.


En junio de 2010 probamos el 2008. El 2009 aparece con una capa alta y ribete violáceo intenso. En nariz, pese a que se ha criado 12 meses en barricas de roble francés, nos ha gustado encontrar mucha y buena fruta; fruta roja bien madura. La madera está en segundo plano y aparece con notas de cedro.


Al probarlo notamos su potencia. Hay acidez y taninos poderosos, aunque también encontramos esa fruta que habíamos olfateado. Seguramente mejorará con meses en botella, cuando se vayan puliendo esos taninos.



Un vino bien hecho que cumple de sobra en cualquier comida. Tiene además un precio muy atractivo. Nos costó 9.95 en Lavinia.

Lo elabora la bodega Finca Villacreces, situada en la milla de oro de Ribera del Duero, en Quintanilla de Onésimo. Esta bodega se encuadra a su vez dentro del grupo Artevino, que incluye también a Izadi y Orben, ambas en Rioja, y a Vetus, en Toro.

¡Salud!

lunes, 4 de abril de 2011

CEPA GAVILÁN 2008. Tempranillo. Ribera del Duero. España.

Hace unos meses estuvimos en Lavinia en una presentación de la bodega Pérez Pascuas, una de las clásicas de Ribera del Duero. Cuenta con vinos muy prestigiosos y exclusivos (parece ser que hasta el Papa se servía de esta bodega para las misas).
Sin embargo hoy traemos a este espacio su vino más democrático, el más accesible.
Es de capa media y tiene un tono picota con ribete que tira al fucsia.
En nariz resulta agradable desde el principio. Fruta roja (frambuesa), combinada con mineralidad y tonos especiados de la madera (crianza de doce meses en roble francés y americano).
En boca también nos satisface. Desde el principio, con un toque dulce muy atractivo, hasta el final. Es un vino sabroso, en el que todo está en su sitio. Hay buena acidez, sin estridencias, los taninos de la madera son inapreciables y el alcohol no se nota. Se bebe con mucho placer y facilidad. Deja muy buen recuerdo. Un vino muy redondo pese a su relativa juventud.
Su precio ronda los 15 euros pero no defrauda. Resulta muy placentero.
¡Salud!

lunes, 20 de septiembre de 2010

EMILIO MORO 2006. Tinto fino. Ribera del Duero. España.

Teníamos ganas de presentar en este blog algún producto de Emilio Moro, una de las referencias de Ribera del Duero. Lo hacemos con este 2006 que ha pasado 12 meses en barrica.
De capa alta y color picota intenso; en nariz sobresalen los aromas a fruta negra muy madura, de mermelada, junto a unos tonos de tierra húmeda. La madera acompaña, sin restar protagonismo a la fruta, con notas de café.
En boca muestra buena acidez y unos taninos poderosos en vía de ser domesticados por su guarda en botella. Por vía retronasal se asoman los aromas frutales. Deja buen recuerdo.

Un vino de calidad, en la línea de los buenos riberas, con un precio bastante asequible. Nos ha costado 14, 29 en el hipermercado Alcampo.
¡Salud!

viernes, 30 de julio de 2010

LA CAPILLA Y VALNOGAL. Tinta fina. Ribera del Duero. España



En Ribera del Duero la bodega Robeal hace las cosas muy bien. Sin tanto nombre como otras, nos ofrece productos como los siguientes que analizamos en conjunto.
El Valnogal Roble 2006 (en su momento os presentamos el 2004) presenta una capa media en tono picota y un aroma a fruta roja franco y muy agradable. Con el tiempo se van asomando los tonos café de la madera.
En boca también es agradable, muy frutal y persistente, con buen recuerdo.
¿Qué tiene La Capilla? Salvando el hecho de que estamos comparando un vino de una añada anterior (perdón por ello), apreciamos un aire de familia tanto en la fase visual como en la olfativa. Aquí la madera está más presente, vistiendo con elegancia el conjunto, aunque sin enmascarar la fruta.
En boca es más complejo y sabroso, con taninos poderosos y largo postgusto. Un vino que gana según lo bebes.
La cuestión es que el primero vale unos 6 euros (aunque también lo hemos visto por 9) y el segundo algo menos del doble. En todo caso se trata de dos vinos de precios excelentes que revelan el buen hacer de esta bodega. Nuestra felicitación.
Nos cuesta decantarnos por alguno. El primero es más frutal y resulta insuperable en la relación calidad-precio. El segundo es más serio, tiene mayor empaque. Recomendamos ambos.
¡Salud!

martes, 29 de junio de 2010

PRUNO 2008. Tinto fino. Ribera del Duero. España

La bodega Finca Villacreces, enclavada en el centro de la denominación de Ribera del Duero, presenta un vino asequible procedente de sus viñas más jóvenes.
De capa alta y borde tirando a fucsia, en nariz ofrece buena fruta madura con nitidez. Alguna nota avainillada de la madera (12 meses en barrica) se muestra discreta.
En boca presenta buena acidez, es aromático y deja buen recuerdo. Los taninos están muy bien integrados.
Un vino muy correcto a un precio muy razonable: 9,90€ en Lavinia de Madrid.
¡Salud!

sábado, 26 de junio de 2010

CELESTE ROBLE 2007. Tinto fino. Ribera del Duero. España

El grupo Torres, instalado en esta zona, nos presenta este vino de capa media y tono picota. En nariz no es muy intenso y destacan más los aromas de la madera (lápiz, chocolate) que los de la fruta.
En boca se muestra correcto, aunque los taninos de la madera se perciben en demasía.
Cuenta este vino con una baza a su favor, el precio. Nos ha costado 5 euros. De esos vinos que te salvan una comida sin pretensiones.
¡Salud!

domingo, 20 de junio de 2010

HITO 2008. Tinto fino. Ribera del Duero. España

Pasamos ahora a la Ribera del Duero para conocer un joven producto de la bodega Cepa 21, puesta en marcha por el grupo Emilio Moro.
De capa alta (estamos ante un vino "de corte moderno") y borde aún violáceo; es intenso en nariz, dándonos desde el principio buena fruta roja (la tempranillo siempre presente). La madera le aporta elegancia y arropa el contenido con toques a cedro y a vainilla.
En boca es muy agradable. Buena acidez, un punto goloso y taninos presentes aunque sin molestar. No es excesivamente largo pero es muy correcto.
Cuenta con un precio atractivo, algo menos de 10 euros. Interesante.
¡Salud!

lunes, 7 de diciembre de 2009

LEGARIS: CRIANZA 2006 Y RESERVA 2004. Tinta fina. Ribera del Duero. España.

Hace poco tiempo que os ofrecimos la nota de cata del Legaris crianza 2006. No resultó positiva. A raíz de aquello, el enólogo de la bodega nos escribió un comentario en el que nos expresaba su desacuerdo y nos ofrecía la posibilidad de volver a realizar la cata, no fuera que la botella en cuestión no estuviera en buenas condiciones.
Le agradecemos el envío de una nueva botella, junto con una muestra del Reserva 2004 y procedemos a catarlos.
En cuanto al Crianza, en esta ocasión no hemos encontrado los aromas de reducción que aparecían en la primera cata. Aunque no es intenso en nariz, en este caso ofrece buenos aromas desde el principio: una madera discreta y fina y un fondo de fruta roja.
Este vino tarda mucho en abrirse. En la etiqueta se recomienda su decantación, pero nosotros hemos preferido que el vino evolucione por sí mismo. Cuarenta minutos después ya se aprecia alguna nota distinta procedente de la madera, como el café o el chocolate. Para quien no quiera esperar todo este tiempo, sí es recomendable hacer caso a la indicación de la etiqueta.
En boca es de paso fácil, suave y ligero, con taninos domesticados.
Ahora bien, seguimos echando en falta potencial aromático, tanto en boca como en nariz, independientemente del tiempo transcurrido desde su descorche.
Cierto es que este Legaris nos ha causado otra impresión que la de la primera cata, pero debemos recordar que tiene un precio de más de 12 euros. Hemos bebido muchos otros vinos de inferior o igual precio que nos han satisfecho más.
Pasamos al Reserva. Muestra una capa alta y un bonito color picota, que no denota señal alguna de vejez.
En nariz, es más intenso que el Crianza y la fruta roja madura se percibe con mayor nitidez. Aun así, como su hermano, no es muy aromático. También se recomienda, en su etiqueta, la decantación. Le hemos dado tiempo, sin hacer caso del consejo, para que el vino se vaya oxigenando de una manera menos "traumática". Aun así, mucho después, no hemos apreciado grandes cambios, salvo algunas notas propias de la madera (cedro, lápiz).
En boca ofrece algo más que en nariz. Su entrada es muy suave, con tacto aterciopelado y unos taninos agradables, como su postgusto.
Si tuvieramos que elegir entre los dos, nos quedaríamos sin duda con el Reserva. Pero no podemos olvidar que estamos ante un vino de alrededor de 25 euros.
Agradecemos a J.Bombín el habernos ofrecido la posibilidad de catar estos vinos.
¡Salud!

domingo, 29 de noviembre de 2009

LEGARIS CRIANZA 2006. Tinta fina. Ribera del Duero. España.

Utilizaremos el manido término de "crónica" de una decepción para tratar este vino.
Nada que objetar en la fase visual (picota, capa alta). En nariz encontramos un aroma inicial desagradable, lo que se conoce como reducción, que tratamos de despejar dándole tiempo al vino. Tras unos cuantos minutos de agitar y agitar la copa, vemos que la cosa no mejora. Por tanto optamos por una medida radical: lo decantamos. Pues venga, hacemos el "ceremonial" y probamos de nuevo. Sí, parece que funciona. Comenzamos a apreciar la fruta roja y algo de madera (lápiz), incluso algunas notas de cuero. Sin embargo, la sensación final es decepcionante. No hay intensidad ni franqueza en los aromas.
Pasamos a la fase gustativa. Nada bueno reseñable. Al final nos quedamos con una sensación desagradable.
El caso es que nos ha costado algo más de 12 euros. Por tanto, no lo recomendamos. En fin, como dice el refrán: "vísperas de mucho, días de nada".
¡Salud!

lunes, 9 de noviembre de 2009

ARZUAGA CRIANZA 2006. Tinto fino (90%), Cabernet y Merlot. Ribera del Duero. España.

Probamos hoy un crianza (16 meses en roble) de una firma emblemática de Ribera del Duero.
De capa muy oscura, en nariz nos ofrece un interesante duelo entre la fruta, muy madura, y la madera. El olor es agradable y muy concentrado desde el principio, sobresaliendo la madera: especias, chocolates...; que le dan un tono muy goloso. Al agitar la copa aparecen los aromas a fruta roja e incluso alguna nota floral.
En boca es potente, con buena acidez equilibrada con el dulzor goloso que ya se aprecia en nariz. Vino carnoso y muy aromático que deja un gran recuerdo.
Nos ha costado 14, 30 euros que hemos pagado con gusto por lo que nos regala este Arzuaga.
¡Salud!
REPETIMOS EXPERIENCIA
Misma añada pero un año y medio después. Sigue estando muy bueno, con cierta pérdida de intensidad que se puede achacar al tiempo en botella. En todo caso es una apuesta segura.
¡Salud!