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Mostrando entradas con la etiqueta RIAS BAIXAS. Mostrar todas las entradas
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sábado, 1 de agosto de 2020

ALBAMAR 2018. Albariño. Rias Baixas.

En plena canícula buscamos nuestro refugio vinícola en vinos blancos, espumosos y algún tinto ligero. 
Hoy vamos al Atlántico gallego, a  las Rías Baixas (subzona Salnés), donde el sol, el mar, el suelo granítico... hacen maravillas con la uva. Como sabéis, la más cultivada es la albariño, quizá nuestra chardonnay ibérica, por aquello de su fama internacional.
Con la intensidad propia de una buena albariño, este Albamar nos aporta notas afrutadas y maduras, incluso un toque floral.
En boca no esperábamos menos; la acidez es la que tiene que ser, y las lías han aportado un componente glicérico que combina bien. Vino sabroso, con un punto de salinidad (que estamos en el Atlántico).
Xurxo Alba elabora este blanco que resulta ideal para conocer su forma de hacer, su idea en torno a los vinos, que pasa por ser muy respetuoso con la tierra y por la intervención mínima en bodega.En la última década se ha hecho ya con un nombre y con un prestigio entre los buenos elaboradores gallegos y españoles. Tiene otros vinos en la zona y también en regiones como Ribeira Sacra y Monterrei (¡
Vivan Galicia y su potencial vinícola!).
¡Salud!

martes, 15 de julio de 2014

TERRA DE CÁLAGO 2012. Albariño. Rías Baixas. España.

La bodega Benito Santos, de Vilanova de Arousa (Pontevedra, en el Valle del Salnés -subregión de la DO Rías Baixas-) elabora este albariño de color pajizo que huele muy bien. Encontramos notas de flor blanca, hierbas de infusión (tila, manzanilla), minerales (gomosas), y frutales (manzana, tropicales -paraguaya-). 
En boca está estupendo, con la acidez que se espera de un albariño, combinada con la untuosidad que le aporta el trabajo con las lías en la bodega. Hay también cierta salinidad que le hace muy sabroso
El retrogusto es largo y rico; vuelven los aromas descritos
y se combinan con la frescura, la acidez suave, y un finísimo amargor en el final.
Muy buen vino; nos costó 9,80 € (más   IVA) en Natural cien por cien, Madrid.
¡ Salud!

sábado, 8 de febrero de 2014

GUNDIAN 2012. Albariño. Rías Baixas. España.

Hoy traemos un vino algo especial, pues se trata de un albariño elaborado en la provincia de La Coruña, al otro lado del río Ulla, que marca la frontera entre ésta y Pontevedra.  En nariz, muestra discreción y cierta delicadeza, con aromas campestres, de tierra húmeda, de musgo, florales y herbáceos. También hay notas de mantequilla y frutales (níspero, melocotón).
En boca tiene buena acidez, y un punto untuoso, glicérico, que le aporta volumen, cuerpo.
Hay notas amargas en el final del recorrido que se funden con las ácidas del principio, para dejar un recuerdo bastante prolongado.
Un albariño muy interesante, que elabora Adega Valdés (en Vedra, La Coruña). 
Su precio, consultando internet, está algo por debajo de los 10€. 
Gracias, Eduardo, por el regalo; la primera va por tí.
¡Salud!

miércoles, 2 de octubre de 2013

CORISCA 2010. Albariño. Rias Baixas. España.

Hace casi un año, en la feria Biocultura, conocimos este albariño de producción ecológica. Lo probamos allí mismo y nos gustó; también apreciamos un detalle como que no fuese de la añada anterior (2011), signo de que la bodega quiere ofrecer un vino en plenitud, no sacarse de encima la cosecha.
El caso es que compramos alguna botella y, como a estos vinos el tiempo les sienta muy bien, la hemos dejado que repose hasta que llegó "el día".
De color dorado brillante, en nariz ofrece aromas herbáceos y florales, acompañados de notas minerales. La fruta  también aparece, con recuerdos cítricos y de fruta blanca (pera). 

En boca muestra carácter. Tiene una acidez estupenda que, aparte de dar frescor, no anula otras sensaciones, como la untuosidad provocada por la crianza con sus lías durante varios meses.
Resulta sabroso, y deja un recuerdo largo y agradable.
Lo elabora la pequeña bodega homónima, ubicada en la subzona del Condado de Tea,  y muy cerquita del río Miño.
Nos costó poco más de 10€ en la feria.
¡Salud!   

viernes, 7 de diciembre de 2012

CONTRAAPAREDE 2005. Albariño. Rías Baixas. España.

Celebramos nuestra entrada 800 con un vino especial, porque no todos los días se puede experimentar la emoción de abrir un albariño de cierta edad  (quizá todavía es pronto para calificar de albariño viejo a este 2005).

Pues bien, este Contraaparede, elaborado por Adega Eidos, en la subzona del Val do Salnés, se viste de bonito color dorado, casi tirando a color piel de membrillo.

En nariz muestra la complejidad olfativa que ya encontramos en anteriores experiencias con estos vinos (y que tan gratos momentos nos han regalado): flores, hierbas, miel, melocotón, albaricoque seco, cítricos...

En boca resulta delicioso, con un maravilloso juego entre acidez y tacto graso; esa acidez es la esperada en un albariño, pero aquí no hay agresividad, recorre toda la boca con nervio hasta el final, donde se junta con sutiles sensaciones amargas para dejar un grato recuerdo. ¡Qué bueno!

Y por si fuera poco, su precio es estupendo, tratándose de una añada de las que no se encuentran en las tiendas: algo menos de 14 € en la vinoteca La herencia de Baco, de Ferrol, un establecimiento donde sí se pueden comprar añadas antiguas.
¡Salud!  

domingo, 2 de diciembre de 2012

CORISCA 2010. Albariño. Rías Baixas. España.

Otra de las bodegas que conocimos en la pasada feria de productos biológicos Biocultura de Madrid, a primeros de noviembre, fue la que elabora este albariño ecológico al sur de Rías Baixas, en la zona de O Condado, a menos de 10 kms. del río Miño y la frontera con Portugal. Se trata de una pequeña empresa familiar en la que los hermanos han heredado de su padre la pasión por el vino y que desde 2005 deciden dejar de hacer vino sólo para autoconsumo y vender la uva a otras bodegas, para elaborar ellos mismos su propio vino a partir de las uvas de sus viñedos. El resultado es este Corisca 2010 procedente de uvas de cultivo ecológico que hoy presentamos en Vinoencasa.

En la copa se aprecia un color dorado brillante, con reflejos verdosos y algo de materia en suspensión. En nariz hay notas de manzana de sidra, cítricas, de florecillas silvestres (camomila) y de hierbas con un toque anisado (hinojo). Nos gusta esta nariz porque no da los típicos aromas tropicales de los albariños más comerciales, sino que es más variada, sutil y elegante. No es hasta pasado un rato, cuando el vino se ha calentado un poco y se ha oxigenado algo más, que aparece un recuerdo de piña y matices especiados (canela, manzana asada).

En boca entra con una gran acidez que le aporta mucha frescura. En el paso se aprecia algo de densidad, posiblemente derivada de un contacto prolongado con las lías. Al final queda un pelín de amargor y una sensación frutal (manzana verde). Lo que más perdura es la acidez, que provoca salivación aún un buen rato después de haber degustado este vino.

Excelente albariño, sí señor. Nos encantaría comprobar su evolución en el tiempo porque sospechamos que en dos o tres años estará aún mejor. Lo compramos allí, en la feria, en el stand de la bodega por 12 €.
¡Salud!

jueves, 18 de octubre de 2012

TRICÓ 2007. Albariño. Rías Baixas. España.

Que algunos buenos vinos de albariño están mejor cuanto más viejos es algo que a Vinoencasa no nos sorprende. Nosotros ya hemos tenido varias experiencias que nos lo han demostrado: el Tres Crianzas 2005 o el Dorado 2002, por no ir más lejos; pero podríamos citar bastantes más. Con este Tricó, además, tenemos la ventaja de que ya habíamos catado una añada más reciente - el Tricó 2009 - y ahora podemos comprobar qué tal evoluciona este vino dos años después. El resultado ha sido muy positivo y nos confirma en la opinión con la que iniciamos esta entrada.


En la copa ofrece un color amarillo pálido con algo de materia - ¿restos de lías, burbujas muy pequeñas? - en suspensión. Tiene una nariz intensa, compleja y muy fragante. Nos da aromas frutales que, al principio, recuerdan a cítricos y frutas blancas (manzana), y poco a poco, según lo agitamos y se calienta, se van transformando en frutas más dulces (manzana asada, fruta tropical: piña en almíbar). Al mismo tiempo, apreciamos también notas florales (jazmín), herbáceas (heno) y minerales (goma, yodados).
 
En boca tiene una entrada con una magnífica acidez que nos hace pensar que este vino aún evolucionará muy bien en botella varios años más. Todo en él está equilibrado: buena acidez (con recuerdos cítricos), cierta untuosidad en el paso y un final algo amargo. Un albariño elegante que proporciona mucho placer. 
Recomendamos beber un par de copas - si no más - antes de acompañarlo con comida para apreciarlo sin interferencias. No defrauda. 
Nos costó algo menos de 15 € en la vinoteca La Herencia de Baco de El Ferrol.
¡Salud!
REPETIMOS
Un año después lo hemos vuelto a probar, y sigue estupendo. En nariz apreciamos sus notas minerales, con toques de setas; la bollería, de unas lías bien trabajadas, y, por supuesto, la fruta; la piña sigue ahí.
En boca está perfecto; un vino redondo. La acidez es espectacular. Es un vino fresco, atlántico, pero también tiene volumen en boca, una delicada untuosidad, que se remata con notas ligeramente amargas al final.
El recuerdo es larguísimo, con una acidez de reminiscencias cítricas más que agradable.    

sábado, 22 de septiembre de 2012

3 CRIANZAS 2005. Albariño. Rías Baixas. España.


No resulta fácil beber un albariño de cierta edad, algo que se puede explicar, en parte, por  los falsos mitos que circulan por este mundillo (suponemos que muchas veces interesados). Uno, ya clásico, es ese de que hay que beberse los blancos durante el primer año, como si no contaran nada factores como el alcohol, la acidez, las modernas técnicas de vinificación que evitan contaminaciones, etc., para ayudar a conservar un vino.

Afortunadamente hay lugares donde cuidan el vino y donde se pueden adquirir añadas menos recientes, como La Herencia de Baco, en Ferrol. Allí compramos este 3 Crianzas, de la bodega Maior de Mendoza.
Se trata de un vino que muestra aromas herbáceos y minerales; sin alardes olfativos. También detectamos recuerdos de manzana.
En boca hace gala de una acidez excelente (han pasado 7 años y el vino está vivísimo), combinada con cierta untuosidad aportada por el contacto con las lías. Destacamos también una salinidad que contribuye a llenar el paladar de ricas sensaciones. Es un vino placentero, que se bebe con mucha facilidad.
Su precio además es excelente, ya que nos costó poco más de 11 € en la vinoteca que hemos citado.
¡Salud!   

martes, 7 de agosto de 2012

LAGAR DE COSTA 2010. Albariño. Rías Baixas. España.


 Nos vamos a Rias Baixas, a la subzona del Salnés (Val do Salnés), para probar este vino de color dorado-verdoso.
En nariz dominan los aromas herbáceos, campestres, frescos, con recuerdos cítricos.  Hay también notas minerales, terrosas, de polvo.
En boca resulta fresco, con una acidez nada agresiva y cierto volumen (13,5% de alcohol) que le da empaque. Deja un buen recuerdo, con sutil amargor.
Un buen albariño, sencillo, limpio, a precio excelente. Está en un momento de consumo muy bueno. Nos costó poquito más de 10 € en la distribuidora "María Fechoría".
¡Salud!

martes, 15 de mayo de 2012

ÁBALO MÉNDEZ 2010. Albariño. Rías Baixas. España.

Volvemos a Rías Baixas a probar otro albariño, que pudimos conocer en el Salón Yvinia. De color amarillo verdoso, deja ver  algunas burbujitas de carbónico en la copa.

En nariz muestra una fina y discreta complejidad; encontramos notas florales, frutales (fruta blanca -manzana, pera-), pero también recuerdos minerales y aromas herbáceos. Las lías dejan también su impronta, con aromas, especialmente con el paso del tiempo.

 En boca también muestra elegancia, con estupenda acidez combinada con un paso untuoso que le da cuerpo y sensación de vino serio. El recuerdo es muy bueno, con ligero amargor y el retrogusto herbáceo-floral le hace muy agradable.
Por cierto, la añada es 2010. Desde aquí nos gustaría contribuir a acabar con falsos mitos como ese de que los blancos deben ser del año. Un albariño, con esa enorme acidez, tiene un potencial de guarda extraordinario (sin necesidad de paso por barrica, dicho sea de paso). El tiempo le viene bien, para mostrar su calidad y complejidad 
Un albariño bien hecho, que nos costó 12,90 en Lavinia.
¡Salud!

lunes, 12 de marzo de 2012

TRICÓ 2009. Albariño. Rías Baixas. España.

Volvemos a las Rías Baixas, al Condado de Tea, para probar este vino de color amarillo pajizo, con fondo verdoso;en las paredes de la copa se dejan ver unas burbujitas provocadas por el anhídrido carbónico, (componente natural de los vinos, no hay que asustarse).
 
Es un vino para ir descubriendo con calma. Así, en nariz comienza discreto, sin las explosiones aromáticas de otros albariños; vamos descubriendo aromas de fruta blanca (manzana), los olores de las lías (levadura, fruto seco) y hay recuerdos minerales. Pasado el rato encontramos notas cítricas, como de pomelo.


En boca, este vino muestra su calidad; resulta fresco, con una acidez destacada, de recuerdos cítricos, que se combina con un paso untuoso. Hay sensación de plenitud, de vino bueno; algo que se refuerza con un final larguísimo.
 
Un excelente albariño a un precio también excelente, unos 14 € en la Vinoteca Tierra, de Madrid.

Detrás de su elaboración está José Antonio López, de quien empezamos a tener noticias al conocer el "Lusco". Por lo visto, dejó ese proyecto para hacer uno más personal, al frente de la Compañía de Vinos Tricó. Esperamos ampliar noticias sobre él y sus vinos después de este prometedora toma de contacto.
¡Salud!
 

jueves, 5 de enero de 2012

BASTIÓN DE LA LUNA 2009. Caíño, espadeiro y loureiro. Rías Baixas. España.

 
 Rodrigo Méndez es un gran tipo que ya ha aparecido varias veces por nuestro blog, y además hace muy buen vino. Le conocimos con su Goliardo loureiro,  y nos quedaba la tarea (tras probar los Leirana blancos) de conocer al (teórico) hermano pequeño del primero, que se presenta con un  nombre muy poético,  capa alta y  poco glicérico, poco denso. Tiene un tacto en la copa como acuoso y cantarín (por el sonido que emite al agitarlo).
 
En nariz resulta atractivo, con muchos matices, aunque domina la fruta roja. Hay toques de violeta y un fondo de hollejo, de uva pisada en lagar o bodega.  También hay toques de regaliz y minerales.

En boca muestra su carácter atlántico, por  eso leemos en la etiqueta que es un "tinto de mar". Y lo cierto es que domina la acidez, como debe ser, pero en equilibrio con la frutalidad que desprende. Suave pero con carácter, y muy agradable. Deja un recuerdo larguísimo. Delicioso.  Así se las gasta el señor Méndez.
El vino se encuentra entre los 10 y 15 euros, aunque será difícil conseguirlo porque la bodega Forjas del Salnés tiene producciones pequeñas. 
¡Salud!

martes, 20 de septiembre de 2011

QUINTA DE COUSELO 2010. Albariño, loureiro y caíño. Rías Baixas. España.



Terminamos, por el momento, con nuestro repaso a los vinos gallegos y, especialmente, a la D.O. Rías Baixas, con una visita a la subzona de Rosal.

El embajador es este Quinta de Couselo, que se presenta con un color dorado y fondo verdoso. En nariz se muestran notas herbáceas y florales, con algún punto de hierba aromática (aires mentolados, aunque quizá sea el laurel de la loureiro, pero no queremos sugestionarnos con facilidad). También detectamos fruta blanca.
En boca sobresale su acidez. Predomina la albariño, pero el 30% de las otras dos variedades le dan cuerpo y carácter, reflejando bien las características de la subzona que, por sus condiciones geográficas, se comporta como un invernadero a gran escala. Deja un recuerdo muy largo.


Hace unas semanas visitamos esta bodega. María José nos acompañó y nos ilustró sobre la historia de Quinta Couselo. Es una empresa familiar, que compra la uva a los proveedores de la zona pues cuenta con pocas hectáreas de viñedos propios. El abuelo elaboraba en su lagar el vino que consumía en el año. Su hijo, el padre de María José, contemporáneo y vecino de Santiago Ruiz (quizá el más conocido del Rosal, junto a la bodega Terras Gauda), mejoró las técnicas de vinificación y puso los cimientos de lo que hoy es una bodega de tamaño medio que en 2010 produjo unas 100.000 botellas.
Su vino básico es el Quinta de Couselo, con mezcla de albariño, loureiro y caíño, combinación típica de O Rosal. Además producen dos monovarietales de albariño, de nombre Turonia; uno de ellos solo en años especiales. Por último, desde hace dos años, embotellan un tinto con crianza en barrica a partir de variedades autóctonas gallegas.
 
También elaboran aguardientes: el blanco y los que se maceran en este, como el de hierbas y el de café.
El precio de este vino ronda los 10 euros.

¡Salud!

domingo, 18 de septiembre de 2011

LEIRANA BARRICA 2009. Albariño. Rías Baixas. España.

Tras probar el Albariño 2010 (anterior entrada en el blog), repetimos con este vino de Rodrigo Méndez, que ha tenido una fermentación en fudres. Es una buena ocasión para apreciar los matices que le aporta la madera.
Es de color dorado, más intenso que el Albariño 2010; y, en nariz, la madera se hace presente desde el principio. Las notas florales y de fruta blanca que distinguíamos en el 2010, son sustituidas por los aromas que le da su crianza en el fudre. Hay notas dulces, acarameladas, y matices especiados. Incluso recuerdos a hidrocarburo.
En boca nos encontramos con una acidez excelente. El vino resulta fresco, muy agradable, con untuosidad, cuerpo y carácter. Deja un recuerdo muy largo.
Como su hermano, el Albariño 2010, es uno de esos vinos que invitan a seguir bebiendo, a disfrutar.Si jugásemos a elegir entre este y el 2010 nos inclinaríamos por el segundo. Nos gustó mucho su discreta rotundidad y su forma de reflejar la especificidad de la uva albariño. No obstante, también pensamos que estamos ante un vino que permite una larga guarda y, ahí, seguro que ofrecerá muchísimo.
Su precio se encuentra alrededor de los 15 euros.
¡Salud!

sábado, 17 de septiembre de 2011

LEIRANA 2010. Albariño. Rías Baixas. España.


Tras la visita a la bodega Forjas del Salnés que reseñamos hace algunas fechas, pasamos a probar otro de sus vinos.

Este albariño es de color dorado pálido con matices verdosos.

En nariz nos gusta comprobar que no explota aromáticamente con notas tropicales desde el principio. Vamos, que no es un albariño que se disfraza de Rueda. Hay limpieza de aromas dentro de la discrección: flores y fruta blanca (pera). Con el tiempo se asoman frutas más dulces.



En boca nos parece elegante y delicioso. Un vino de los que se beben perfectamente sin necesidad de acompañamiento sólido. Es muy frutal, con una excelente relación entre acidez y dulzor.

Un vino seductor, como ya nos sedujo el Goliardo que probamos hace un mes y que nos llevó hasta Rodrigo Méndez, su creador. Pronto probaremos su Leirana fermentado en barrica para ampliar unas sensaciones que hasta ahora son muy placenteras.

Su precio supera por poco los 10 euros.

¡Salud!